El problema: «pago 300 megas y en mi cuarto no llega nada»
Es de las consultas más comunes. El plan de internet es bueno, en la sala el WiFi vuela, pero en el dormitorio del fondo la señal tiene una rayita, los videos se cortan y las videollamadas se congelan.
Casi siempre el culpable no es el proveedor ni el router: es dónde quedó el router. Lo instalaron donde entra el cable de la calle, que suele ser una esquina junto a la puerta, a veces en el piso, dentro de un mueble o detrás del televisor. Y desde ahí tiene que atravesar media casa.
La buena noticia es que mover el router un par de metros y acomodar sus antenas cuesta cero y muchas veces resuelve el problema sin comprar nada.
Cómo sale la señal: una dona, no una esfera
Para entender dónde ponerlo, primero hay que saber cómo reparte la señal. Las antenas de un router no lanzan la señal hacia donde apuntan: la reparten alrededor de ellas, como una dona.
Eso tiene dos consecuencias que casi nadie sabe:
- Una antena vertical cubre muy bien hacia los costados, es decir, el mismo piso.
- La punta de la antena es la dirección con menos señal. Por eso inclinar la antena «apuntando» al cuarto donde no llega suele empeorarlo.
Dónde poner el router
- En el centro de la casa, o lo más cerca posible. La señal sale en todas direcciones: si el router está pegado a una pared exterior, la mitad se va a la calle o al vecino.
- En alto, entre uno y dos metros: una repisa, encima de un mueble. En el piso, la señal choca con muebles, sillones y personas.
- Al aire: nunca dentro de un mueble cerrado, un cajón o detrás del televisor.
- Lejos de lo que roba señal: espejos grandes, la refrigeradora, archivadores metálicos, acuarios, y el microondas.
¿Y si el router está donde entra la fibra y no se puede mover? Hay dos caminos:
- Pide a tu proveedor que lo reubique. Pregunta si tiene costo; a veces basta con alargar el cable.
- Lleva la señal con un cable de red desde el router hasta un punto central y pon ahí un segundo router o un punto de acceso.
Un cuidado importante: no muevas ni dobles el cable delgado de la fibra óptica. Es vidrio por dentro y se quiebra con un doblez fuerte; si se daña, te quedas sin internet hasta que venga el técnico.
Cómo orientar las antenas
- Casa o departamento de un piso: todas las antenas verticales, rectas hacia arriba. La dona se reparte por todo el piso.
- Casa de dos pisos: una antena vertical y la otra acostada (horizontal). La acostada reparte su dona hacia arriba y hacia abajo, y llega mejor al otro piso.
- Router de cuatro antenas: dos verticales y dos inclinadas a 45 grados.
- Router sin antenas visibles: las tiene por dentro. Ahí lo único que puedes hacer es ubicarlo bien: en alto, al aire y al centro.
Esto no es una fórmula exacta: cada casa es distinta. Por eso, lo más importante es el siguiente paso.
Mide antes y después
No hace falta adivinar. Con el celular puedes medir la señal en cada cuarto antes y después de mover el router. En Android, una aplicación de análisis WiFi te muestra la señal en dBm; en muchos teléfonos también aparece en los detalles de la red.
| Señal (dBm) | Qué significa |
|---|---|
| −30 a −50 | Excelente: estás cerca del router |
| −50 a −60 | Muy buena para todo |
| −60 a −70 | Aceptable: navegar y videos sin problema |
| −70 a −80 | Débil: videollamadas que se cortan |
| −80 o menos | Casi sin señal |
Ojo con el signo: −50 es mejor que −70, porque está más cerca de cero.
La rutina: anota la señal en cada cuarto, mueve el router o cambia las antenas, espera un minuto y vuelve a medir. Quédate con la posición que mejore los cuartos que más usas.
2,4 GHz o 5 GHz: cuál usar en cada cuarto
Casi todos los routers modernos tienen dos redes:
- 2,4 GHz: llega más lejos y atraviesa mejor las paredes, pero es más lenta y le afectan el microondas y las redes de los vecinos.
- 5 GHz: mucho más rápida, pero con menos alcance.
Regla simple: en los cuartos cercanos al router, conéctate a la de 5 GHz; en el cuarto más lejano, a la de 2,4 GHz. Si tu router muestra una sola red, probablemente elige solo la banda; si ves dos nombres, puedes elegir tú.
Cuándo no basta: repetidor, malla o cable
Si ya ubicaste bien el router, orientaste las antenas y el cuarto del fondo sigue sin señal, toca ampliar la red:
- Repetidor WiFi: la opción más económica. El error clásico es ponerlo en el cuarto sin señal: así repite una señal mala. Va a mitad de camino, donde todavía recibe buena señal del router (−60 o mejor).
- Sistema en malla (mesh): varios equipos que trabajan como una sola red. Mejor para casas grandes o de varios pisos.
- Cable de red: lo más estable. Para la PC de escritorio o el televisor, un cable de red hasta el router no tiene rival.
Qué aprender de esto
- La ubicación pesa más que el router: al centro, en alto y al aire.
- La señal sale como una dona: la punta de la antena es la parte débil.
- Un piso, antenas verticales; dos pisos, una vertical y una acostada.
- Metal, espejos y agua bloquean casi todo; el microondas interfiere.
- Mide antes y después con el celular: −50 es mejor que −70.
- El repetidor va a mitad de camino, no en el cuarto sin señal.
Si después de todo esto la señal sigue sin llegar, abajo tienes un repetidor y un adaptador WiFi con antena para la PC, que suelen resolver los cuartos más alejados.